Todo está en tus manos
Recuerda no delegar en nadie la delicada tarea de hacerte feliz. Muchas veces depositamos nuestras esperanzas y anhelos en otra persona e, invariablemente, salimos decepcionados. Buscamos en otros el amor, el apoyo y el respeto que no nos damos a nosotros mismos.
Por mucho que la otra persona te entregue siempre sentirás el vacío, porque lo que verdaderamente anhelas es el amor que viene de ti. Comienza a cuidarte, a escucharte y a complacerte. Trátate con dulzura, con compasión y con amor incondicional.
Tú eres la persona más importante de tu vida. Tu eres quién más te necesita, no te abandones, no te dejes para después. No caigas en el error de serte infiel a ti mismo por complacer a alguien más. No priorices al otro por encima de ti. Si lo haces estarás renunciando al hermoso regalo de disfrutar tu existencia por servir a la de alguien más

No hay comentarios:
Publicar un comentario